He pasado unos días acompañando a Tedrus en su trabajo. Tedrus es un trabajador social de la Oficina de Desarrollo (WSDP) y he podido conocer un poco el programa de ayuda a los huérfanos.
Hay unos 1200 huérfanos que forman parte de este proyecto, a los que se les da unos 250 bir al mes. Pero el trabajo de los trabajadores sociales es mucho más que repartir dinero. Día a día, van visitando a cada uno de los huérfanos para hacer un seguimiento de sus necesidades, analizando distintos aspectos de su día a día. Como siempre, cuando llegamos a una casa nos ofrecen lo mejor que tienen: el mejor asiento, café… y entonces, charlando, van saliendo todas las cosas que tienen que tener en cuenta los trabajadores sociales en cada visita: por un lado el tema sanitario (la alimentación, la higiene, el estado de la casa y la ropa, enfermedades…); también tienen en cuenta la educación (si van regularmente al colegio, el material escolar, aficiones…); y también se tiene muy en cuenta el entorno afectivo.
Además de este trabajo técnico, los trabajadores sociales de la oficina muchas veces se convierten en una referencia para los huérfanos acudiendo con ellos a la escuela si hay algún problema, acompañándoles al medico o escuchándoles y aconsejándoles.
Es muy difícil para mi contaros en unos párrafos lo que te encuentras en las casas cuando las visitas bien con alguien de la oficina (visitas más técnicas) o bien con Ángel, que cada noche hace una ronda visitando algunas de las casas. Hay familias en las que el hermano o la hermana mayor de unos14-15 años es responsable de otros 3 o 4 hermanos, otras en las que los mayores no pasan de los 12 y tienen a alguien que les ayuda con la comida pero el resto del tiempo se las arreglan solos, otros viven con la madre, en muchos casos enferma… Pero cada vez que entramos en una casa es una fiesta: enseguida se llena de vecinos y para cuando te das cuenta están cantando, bailando o han montado un teatro! No tienen tele ni play station pero os aseguro que no se aburren!
Muxutxus