A Regar!!!!
Martes, 21 de Abril de 2009 por Oihana
¡A REGAR!
Los sábados por la tarde en Wukro son diferentes.
Para que os situéis un poco, Wukro esta a unos 900Km al norte de Addis Abeba, en la región de Tigrai, en la zona norte del país, frontera con Eritrea.
Aquí no existen cuatro estaciones como nosotros las conocemos (primavera, verano, otoño e invierno). Aquí hay dos estaciones: época de lluvias y estación seca. Visto así no parece tan malo pero si lo es si añadimos que la época de lluvias solo dura dos meses (Julio y agosto), y que debido a la topografía en Wukro el índice de precipitaciones es muy bajo, nos encontramos con una de las zonas más afectadas por la sequía.
Si a esto añadimos que por tradición y necesidad se ha venido utilizando la madera de los árboles como materia prima y combustible, nos encontramos con un paisaje seco y sin árboles lo que inevitablemente nos sumerge en un circulo vicioso de degradación ambiental y sequía: cuantos menos árboles menor protección del suelo y menor capacidad de infiltración del agua ya que las raíces sujetarían la tierra y los árboles disminuirían la velocidad de del agua de escorrentía. Total, que no hace falta ser un especialista para imaginarse las consecuencias de la falta de árboles: menor grado de humedad ambiental y de precipitaciones, fuerte erosión de la tierra en la época de lluvias, además de pérdida de biodiversidad…
Todo esto se intuye nada mas pisar la región, y por eso, uno de los proyectos personales que lleva a cabo Ángel junto con la escuela de agricultura y otros colaboradores (como el Foro Rural Mundial), son los proyectos de repoblación. En varios puntos de la zona, se han plantado y se siguen plantando árboles con la intención de recuperar la zona y evitar las consecuencias que comentábamos. En estos momentos no tengo los datos técnicos de estos proyectos pero si a alguien le interesa el tema podría informarme.
El caso es que dada la situación, estos árboles necesitan un seguimiento y un aporte extra de agua, que en este caso se realiza con la ayuda de los niños y de los voluntarios que nos dejamos caer por aquí, los sábados por la tarde en jornadas tipo “auzolan”. En las zonas de repoblación hay depósitos a los que se sube el agua en camiones y luego mediante regaderas se va distribuyendo el agua árbol por árbol. Cadena de hormiguitas
Como casi todo lo que pasa aquí, ¡es un espectáculo! Si te paras a mirar un momento es como un ejército de hormigas que van para arriba y para abajo, con sus “mafias” (regaderas) en las manos.
Es un trabajo duro pero como siempre que se juntan los niños, también hay sitio para juegos y risas. A veces nos despistamos con una canción o aprendiendo un baile y las regaderas vacías se acumulan hasta que desde el depósito se oye un grito de “mafiaaaaa” y las cadenas de hormiguitas se vuelven a poner en marcha hasta regar todos los árboles y volver a St Mary cansados pero sabiendo que hemos puesto un granito de arena para que esta zona se vaya pareciendo poco a poco a lo que era no hace tanto tiempo.
Muxus