Addis Abeba-Wukro: una utopía en bicicleta
Lunes, 29 de Junio de 2009 por David
¡¡¡Utopía conseguida!!!
Llegamos a Addis Abeba el día 10 de junio a la noche, llegamos sanos y salvos, habiendo pasado algún susto porque David se durmió, (sí, se durmió…) y cogió el avión en el último suspiro… También llegó Nagore (la cámara), que venia de Barcelona. En el aeropuerto de Bilbao la compañía área Lufthansa se encargó de adelgazarnos el bolsillo, nos sometió a un atraco, no a mano armada, sino que con todos los parabienes de la ley, nos “quitaron” 150 € por bicicleta (1050 €, porque eran 7), mucha jeta tiene esta gente que ha subido el coste de una forma considerable (el año pasado fueron 40 €), pero ellos son los que tienen la sartén por el mango así que a tragar…
Pero rebobinemos, dicen que es de bien nacidos ser agradecidos, y es por donde tendríamos que empezar, gracias a todas las personas que nos ayudan en esta iniciativa, personas anónimas y no tan anónimas. Cómo no acordarnos de los que nos han apoyado en el equipamiento: Giant, Caravanas Oyarzun, Etxeondo, Gurpil, etc. No nos queremos olvidar tampoco de Druck ni de la Charcutería Yolanda por todos los embutidos que servirán para hacerles una merienda a todos nuestros amiguitos de Wukro ni de otros muchos más aunque nos haría falta un hoja entera para los agradecimientos así que ¡¡¡Comenzamos!!!.
Llegamos a Addis y en la aduana nos pararon las bicis (tuvimos que pagar unos 15 € por cada una, en el grupo hubo gente que intento explicar a los funcionarios de aduanas que las bicis se quedaban en Wukro para los ciclistas de allí, que eran una donación pero no hubo manera, y tuvimos que pagar y las sacamos después de una hora y media, también se quedaron dos cajas pequeñas de medicamentos, que todavía no sabemos cómo sacarlas. Paradojas de la vida, vas a un país a donar pero tienes que pagar por ello. en Fin… A Nagore le denegaron la entrada de la cámara, que nos supuso varias horas de espera al día siguiente, hubo que pagar 100 dólares y nos dejaron sacarla del aeropuerto, mientras el resto del grupo se dedicó a terminar de alquilar el autobús que nos sigue durante el recorrido (que va a tope de medicinas, material sanitario, ropa y comida…), también compraron los vuelos de vuelta de Makele para Addis. Si bien los tramites en la aduana son un engorro, llegamos a la conclusión de que somos unos privilegiados, si comparamos a los africanos que quieren viajar a Euskadi, si no que se lo pregunten a Baketik por la suspensión de alguna de las conferencias que ha organizado la semana pasada teniendo a África como objeto de estudio motivado por la actitud del Gobierno Español y a su ley de extranjería, por que no es novedad que a gente invitada con carácter científico por parte de organizaciones del Estado (incluida la Universidad) les sucedan estas cosas. Ciertamente es paradójico que un gobierno que habla de alianza de civilizaciones no ponga ningún problema para que pueda llegar cualquier materia prima, sin olvidarnos que el dinero de la corrupción política de los países pobres está en los bancos de nuestro mundo que dice ser civilizado.
Una Utopía en bicicleta…
El viernes por fin empezamos la ansiada marcha (con muchas ganas, nervios y algunos “miedos”…), suponía dejar atrás trabas administrativas y el momento en el que empezaba a culminar el trabajo de mucha gente, nosotros somos los que damos la cara pero en la trastienda hay amigos, familiares, y gente desconocida que le ha gustado la idea y que o bien ha aportado algo material o simplemente nos ha dado una palmada de ánimo en la espalda, hecho que reconforta. También ha habido, lógicamente, criticas, a veces muy justas que nos han permitido rectificar errores (es en los errores donde esta la base del conocimiento, de lo que hacemos bien realmente no podemos aprender). Y seguimos dispuestos a aceptar las críticas constructivas, no sólo queremos palmaditas en la espalda…
Pero habíamos venido a pedalear ¿no? Pues vamos a ello…
La primera etapa entre Addis y Debre Birhan, empezó con la llegada puntual del autobús al hotel. La hora de cita eran las ¡¡¡4,30 de la mañana!!!. Nos llevó trabajo cargar el autobús, traemos muchas maletas con medicamento, comida y demás. Procedamos ahora a desglosar brevemente las etapas:
Etapas:
1) Addis-Debre Birham (95 kms) 2400-2700 mts
Salimos de Addis en bus y paramos a tomar un café en las afueras de Addis (Sendafa). Etapa dura, con repechos pero sin puertos relevantes, lo que se denomina “rompepiernas”, sobre todo la segunda mitad con mucho viento en contra. El final en alto en una cuesta interminable hasta el hotel EVA. Se hizo dura sobre todo porque era la primera y porque no nos habíamos aclimatado a la altura
2) Debre Birham-Dessie (120 kms)
Puerto duro de salida, carretera en obras, paramos en el alto del puerto ¿Tembaner? para observar las fantásticas vistas, además de los babuinos (monos de la zona). Fantástica y larguísima bajada (35 kms) Etapa dura, con mucho calor y varios puertos de montaña. Afortunadamente, el Busetto nos esperó con una suculenta comida a base de pasta, hongos y ¡cómo no! el deseado rape liofilizado…
Posteriormente se nos hizo de noche al llegar a Dessie
3) Dessie-Weldya (135 kms)
Etapa larga, bonita con una bajada preciosa y unas vistas de los montes fantástica. Una subida dura a mitad de etapa donde Oscar y David sufrimos un ataque de palos y piedras por parte de unos niños. Hubo un momento difícil, en el cual estuvimos a punto de subir al bus, pero nos recuperamos y subimos el último puerto respaldados por el busetto, (eso sí, a duras penas) desde donde se veía una panorámica del valle y de Weldya, donde llegamos al hotel un poco tarde.
4) Weldya-Lalibela: (35 kms)
etapa corta, pero dura con una subida exigente, todo fue puerto de montaña, casi 4 horas de subida, para intentar llegar a Lalibela de día y poder disfrutar de las iglesias excavadas en la roca. Mucho recorrido en bus.
5) Lalibela-Maychev? (140 kms)
Inicio en bus. Bajada del puerto ¿? hasta Weldya con varios repechos considerables, parada para tomar unos fantásticos zumos y de ahí a Cobo. Famosa por los 15 kms de Weldya a Cobo que se convirtieron misteriosamente en más de 50…
Llegamos al bus para beber agua, comida y reponer fuerzas. Segunda parte relativamente llana hasta Jalamata, donde comenzaba un puerto de montaña duro. Paramos a mitad de puerto donde nos esperaba el bus. Llegada a Maychev
6) Maychev-Mekele (130 kms+criterium del sol ciudad de Mekele)
Etapa más dura de todas posiblemente. Buenas sensaciones por parte de la mayoría. Un primer puerto de 7 kms para abrir boca y posteriormente el famoso Amba Alage (el Stelvio etíope), puerto duro, con rampas considerables sobre todo al inicio pero constante y de gran belleza en su parte final. Bajada hacia ¿Weiha? donde paramos en un pueblo para encarar la parte final de la etapa. Como anécdota, nos llegó la cobertura después de estar varios días incomunicados, incluso sin dar señales con el GPS. Al menos pudimos dar señales de vida a nuestras familias. Se formó un precioso abanico en la parte final de la etapa con Peio R, Eva y David. Pacto final al más puro estilo Tour donde la etapa fue para Eva y la general para David.
79
7) Mekele-Wukro (60 kms)
Paseo final de poco más de 3 horas, aunque con un puerto de montaña corto pero exigente. Óscar demostró que aún tenía fuerzas y se exhibió en la subida sacando varios minutos al resto. En la parte final fuimos escoltados por miembros del equipo ciclista de wukro y policías de la propia ciudad, donde dimos la vuelta de honor al pueblo. Intentamos dar un poco de miedo de cara al criterium del domingo siguiente, pero nos sirvió de poco…
Epílogo: II edición criterium internacional ciudad de Wukro. 45 vueltas a un circuito de 1.250 metros.
Desde el principio ritmo frenético. Jorge, Óscar y David se descuelgan en las primeras vueltas con caída incluida de David (Gracias, Xabi y Eva por vuestra ayuda durante todo el viaje…) y Peio R Cabestany se queda sólo ante el peligro. En las vueltas finales demuestra todo su saber y rompe el mini pelotón con sucesivos ataques. A falta de dos vueltas lanza el ataque definitivo y consigue ganar la prueba ante los gritos del público de “Trony, trony…”
